Red ciclista protegida YA!!
Cliente:
Pedalibre
Año:
2020
Area:
Movilidad, Ciudad

Servicios:

  • Concepto
  • Identidad visual
  • Dirección de Arte
  • Redacción

Pedalibre es una asociación ciclista pionera fundada en 1982 e integrada por un amplio grupo de ciudadanas y ciudadanos, ciclistas urbanos y cicloturistas que reivindica el uso cotidiano de la bicicleta en Madrid como transporte alternativo, y que junto a otras asociaciones ciclistas y ecologistas de toda España, forman ConBici, coordinadora ibérica en defensa de la bici.  

En noviembre de 2020, en plena emergencia climática y sanitaria, era y desde luego sigue siendo urgente desarrollar modos sostenibles de desplazamientos respetuosos, responsables y seguros. La bicicleta es parte importante de la solución y Madrid, la ciudad del carril bici que no lleva a ninguna parte, no puede quedarse atrás. 

Pese a numerosas declaraciones políticas a favor de la bicicleta por parte del Ayuntamiento de Madrid, la realidad es tozuda y confirma lo contrario. Los ataques a la movilidad ciclista son continuos: Se incumplen los Acuerdos de la Villa, según los cuales, el Ayuntamiento se comprometía a establecer carriles bici provisionales seguros en diferentes vías y barrios de la ciudad; se quiere restringir el aparcamiento de las bicicletas cuando el verdadero problema de la ocupación de las aceras es de otros vehículos; se quiere prohibir y no adaptar, el paso por subterráneos cuando en muchas ocasiones es el camino más directo; se declaran inviables numerosos proyectos de carriles bici en los presupuestos participativos cuando ya tenían informes previos de viabilidad; la no consideración de la bicicleta en las diferentes operaciones urbanísticas; el progresivo deterioro del servicio público de Bicimad; el desmantelamiento de carriles bici como el de Gran Vía.

Esta ciudad no puede esperar más, Madrid no puede volver a perder otra oportunidad y quedarse paralizada y anclada en modelos de movilidad del siglo pasado mientras infinidad de ciudades de todo el mundo avanzan. Por eso, el domingo 15 de noviembre de 2020 Pedalibre y Plataforma Carril Bici Castellana convocaron una bicifestación para exigir una sincera apuesta por la bicicleta y la construcción de una auténtica Red Ciclista protegida que haga de este medio de transporte una alternativa real, posible y atractiva para toda la población. Había que salir a las calles con nuestras bicicletas, patines o patinetes para gritar “Red Ciclista protegida YA!!”.

Pero algunos días antes de eso acudieron a Viernes para que les ayudásemos a crear una identidad gráfica y un concepto para la convocatoria. 

El concepto de bicifestación debía sintetizar en un grito común el hartazgo de la ciudadanía en defensa de la bici, destilando sus ganas de protesta en una proclama que todas y todos los manifestantes pudieran hacer suya. Un concepto activista que es toda una declaración de intenciones: pase lo que pase, no dejaremos de montar en bici para reclamar alto y claro la necesidad de que Madrid apueste por la bicicleta y por un nuevo modelo de movilidad sostenible.

Creamos una identidad de bicifestación perenne, mediante una síntesis visual. Un logo que recuerda a una hoja verde ovalada de árbol, cuyos nervios iconografían la idea de red ciclista. Un símbolo que compartir en redes sociales, imprimir en pegatinas, pintar en banderas y pancartas, estampar en camisetas o tatuar en piernas. Además preparamos unas piezas gráficas para apoyar la convocatoria en redes sociales.

Resultó ser la mayor marcha ciclista reivindicativa de la historia de Madrid. Una grandísima movilización que contó con el apoyo de numerosas organizaciones vecinales, ecologistas, educativas, de viandantes, entre otras, y de la mayoría de la representación política del Ayuntamiento de Madrid. Miles de personas de todas las edades y condiciones recorrieron las principales calles de la villa, ríos de bicis se adueñaron de la calzada como demostración de lo que podría llegar a suceder algún día si persistimos en nuestro empeño.

El apoyo popular por la bicicleta quedó demostrado una vez más. Necesitamos que nuestras calles y avenidas se adapten a este medio de transporte, necesitamos carriles bici protegidos de calidad, interconectados entre sí y que estructuren suficientemente toda la ciudad. La bici no puede ser ni verse como una práctica de riesgo, o un instrumento para practicar solo deporte. Solo así haremos de ella una alternativa real y diaria para toda la población madrileña.

El Ayuntamiento debe tomar nota ya o la volveremos a montar!